lunes, 8 de octubre de 2012

Regiones donde habitan los pingüinos
El hielo marino se forma en la superficie del océano cuando el agua de mar se enfría hasta el punto de congelación. En el océano que rodea la Antártida, el hielo marino se comienza a formar a principio del otoño 
austral. Mientras la temperatura cae, el hielo extendiéndose hacia el norte del continente y compactando el hielo más viejo. Cerca de la costa hay extensas zonas planas de hielo marino que cubren la cubre rápidamente que es esencial para los pingüinos Emperadores porque proporciona una plataforma estable durante los ocho meses necesarios para que los padres incuben los huevos y críen a sus pichones. Por el contrario, lejos de la costa, el hielo marino se rompe en trozos (pack ice) dejando amplias zonas libres donde el agua fluye entre ellos.
Durante la temporada de alimentación, ambos, los pingüinos de Adelia y los Emperadores necesitan viajar de forma eficiente desde sus áreas de alimentación que están tierra adentro hacia la zona donde obtienen el alimento en el mar. Cuanto más larga es la trayectoria, menor es la posibilidad de su supervivencia y la de su cría. Aunque, los pingüinos caminan lentamente sobre el hielo, pueden nadar rápidamente de manera que pueden obtener su comida más rápido para alimentar a sus pichones.
El hielo marino es también el hogar de un tipo de alga microscópica y otros microbios que son la base de al cadena alimentaria. Estos organismos viven en el agua salada durante el verano, pero en el otoño, cuando el agua se congela, algunas células quedan atrapadas entre los nuevos cristales de hielo marino que se han formando. Ellos pueden sobrevivir dentro del hielo durante la fría noche polar. Cuando llega el verano, el hielo se derrite y los microorganismos se liberan en el agua de mar. Por medio de la fotosíntesis, florecen y se multiplican, 
en una festival anual para las especies, especialmente para el krill Antártico que sirve de alimento a otros peses, focas, aves marinas, ballenas y predadores.
En el sector sudoeste del Océano Austral, vecino a la península Antártica, la formación de hielo marino es más tardía y retrocede más temprano, allí cada invierno la superficie que cubre el hielo es menor provocando que la población de krill y peses que normalmente habitan en el hielo del mar también haya decrecido. Muchos científicos consideran que el futuro de muchas especies antárticas depende de la desaparición del hielo marino y de la relación que éstas tengan en la cadena alimentaria.
Pingüinos en peligro

Los derrames de petróleo, los cambios climáticos y la contaminación crónica, son las causas principales de la muerte de estas aves marítimas. Dos especialistas que residen en Punta Tombo, la colonia más grande del mundo, cuentan cómo trabajar su preservación es ayudar a la humanidad. 
El 60% de las especies de pingüinos del mundo fueron categorizados en estado de vulnerabilidad y en peligro de extinción, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) en su informe del 2008 . La colonia más grande de pingüinos de Magallanes, en Punta 
Tombo, Chubut, no está exenta de esta problemática mundial. En la década del 80 se estimaba que en Argentina morían más de 40 mil pingüinos por año. Muertes todas evitables que indican que los cambios climáticos de los últimos años ya están causando efectos notables. En esta lucha no sobreviven ni los más fuertes ni los más aptos. 
El problema comenzó cuando el carbón fue reemplazado por el petróleo como combustible a comienzos del siglo XX. Fue luego del desarrollo mercantilista mundial que colocó al país en su rol de exportador y el descubrimiento de plantas y yacimientos petrolíferos de gran importancia, los que indicaron un aumento exponencial de la industria petrolera. En estos últimos treinta años, el auge de las actividades marítimas relacionadas al petróleo profundizaron los desastres: la muerte de millones de pingüinos a lo largo y ancho del planeta. ¿El caso paradigmático?: Sudáfrica, donde de 1 millón 400 mil ejemplares hacia 1910, hoy sólo existen menos de 60 mil. 
Los derrames de petróleo, por parte de los buques cargueros, se extienden por todo el globo. Las colonias más importantes de pingüinos en Nueva Zelanda, Sudáfrica, Australia, Oceania, Antártida y Argentina son víctimas de ellos. La presencia humana en los confines más escondidos del planeta han causado estragos. Lo peor de todo, según los especialistas, es que muchos de esos accidentes al ser aislados, no reciben notoriedad pública y tampoco son denunsiados.
Anticiparse al desastre
Es necesario concientizarnos más sobre lo que está ocurriendo en el océano para catalizar cambios en el comportamiento de la gente. La ciencia sola no podrá ayudar a frenar este fenómeno. El objetivo es promover la protección de las poblaciones de pingüinos, desarrollando y aplicando soluciones para el manejo sustentable de las actividades marinas mediante la organización de una coalición internacional para la conservación de los pingüinos. Los pingüinos serán el objeto de la conservación, como también herramientas para la conservación de los océanos. 
Además de planear las acciones a futuro, se deben tomar una serie de medidas como anticiparse a los movimiento migratorios de los pingüinos, es decir, saber cual sera el próximos sitio donde irán. Los pingüinos están en peligro. ¿Y entonces, qué?.